Es común escuchar en internet y entre usuarios que la palabra wifi es un acrónimo de Wireless Fidelity.
Sin embargo, desde una perspectiva histórica y técnica, esto no es más que un mito derivado de una estrategia de marketing.
El término original, Wi-Fi, fue una creación de la agencia Interbrand, contratada por la Wi-Fi Alliance (entonces conocida como WECA) en el año 1999.
La necesidad de este nombre surgió porque la denominación técnica oficial, IEEE 802.11b Direct Sequence, era demasiado compleja para el mercado de consumo.
Aunque la alianza utilizó brevemente el eslogan “El estándar para la fidelidad inalámbrica” para ayudar a los consumidores a asociar el término con algo familiar (como el Hi-Fi).
Posteriormente reconocieron que fue un error y eliminaron la frase explicativa.
En términos estrictos de informática, wifi no significa nada, es simplemente una marca comercial que garantiza la interoperabilidad entre dispositivos certificados.
¿Qué es WiFi?
El WiFi es un nombre comercial generado por la WiFI alliance para identificar toda la familia de protocolos de comunicación inalámbrica basados en un estándard llamado IEEE 802.11b.
Para ello cual utiliza ondas de radio para transmitir datos entre diversos dispositivos dentro de una red interna sin requerir para ello cables físicos, como el ethernet o conectores como el RJ45.
La Historia del WiFi
Para entender el wifi actual, debemos retroceder a la Segunda Guerra Mundial.
La génesis de las comunicaciones inalámbricas modernas se encuentra en la mente de Hedy Lamarr, una actriz de Hollywood que también era una brillante inventora.
Lamarr, junto al compositor George Antheil, desarrolló un sistema de comunicaciones secretas por salto de frecuencia destinado a guiar torpedos sin que fueran detectados o interferidos por el enemigo.
Esta patente de espectro ensanchado es la piedra angular sobre la que se asientan hoy el wifi, el Bluetooth y el GPS.
Posteriormente, otros hitos marcaron aún más profundamente el camino, como son:
- ALOHAnet (1971): Una red creada en Hawái que demostró la viabilidad de enviar datos de forma inalámbrica entre las islas.
- WaveLAN (1991): Desarrollada por NCR y AT&T para conectar entre sí las cajas registradoras, fue considerado el precursor comercial directo del wifi actual.
- CSIRO y el Dr. John O’Sullivan: En los años 90, este equipo australiano desarrolló una patente clave que mejoró drásticamente la transferencia de datos en interiores, mitigando el problema de los rebotes de señal.
¿Cómo viaja la información por el aire?
Desde nuestra experiencia de técnicos informáticos, la forma más sencilla de explicar el wifi es compararlo con un sistema de comunicación bidireccional mediante las conocidas como ondas de radio.
El proceso se divide en varias etapas críticas, que son:
- Modulación y Codificación: Cuando un dispositivo (como tu teléfono móvil Android) necesita enviar datos, su adaptador inalámbrico traduce la información digital en señales de radio.
El wifi moderno utiliza técnicas avanzadas como la modulación de amplitud en cuadratura (QAM) para empaquetar más datos en la misma señal. - Transmisión: El router recibe la señal de internet (habitualmente por fibra óptica), la convierte en ondas radioeléctricas y las emite a través de sus antenas adecuadas.
- Recepción y Decodificación: El dispositivo cliente captura estas ondas y realiza el proceso inverso, transformándolas de nuevo en datos digitales legibles.
Este intercambio ocurre en fracciones de segundo y se gestiona mediante protocolos que evitan que los datos colisionen cuando múltiples dispositivos hablan a la vez, una técnica conocida como CSMA/CA.
El espectro electromagnético habitual utiliza las frecuencias de 2.4 GHz, 5 GHz y 6 GHz en la actualidad.
¿Cuáles son las bandas de frecuencia en las que opera el WiFi?
El wifi opera principalmente en tres bandas de frecuencia diferentes, cada una con unas características de propagación distintas, que son:
- Banda de 2.4 GHz: Es la más antigua y compatible. Su principal ventaja es el alcance y su capacidad para atravesar obstáculos sólidos como paredes.
Sin embargo, es una banda extremadamente saturada debido a que es compartida tanto por los dispositivos Bluetooth, como por los microondas y los teléfonos inalámbricos, lo que genera interferencias y una menor velocidad o ancho de banda. - Banda de 5 GHz: Fue introducida para aliviar la congestión de la anterior banda de 2.4ghz, ofrece una velocidad de transmisión mucho mayor y canales más limpios.
Su desventaja es que tiene un alcance menor y se atenúa más fácilmente al encontrarse con obstáculos físicos. - Banda de 6 GHz (Wi-Fi 6E y Wi-Fi 7): Es la banda más reciente. Proporciona un ancho de banda masivo y está prácticamente libre de interferencias de tecnologías antiguas, siendo ideal para aplicaciones de ultra alta definición y realidad virtual.
Evolución de los estándares de comunicación WiFi IEEE 802.11
La tecnología wifi ha evolucionado a través de diferentes “generaciones” para satisfacer la demanda de mayor ancho de banda y con una menor latencia.
- 802.11b (1999): Fue el primer estándar masivo, con velocidades de hasta 11 Mbps en la banda de 2.4 GHz.
- 802.11g (2003): Subió la apuesta a 54 Mbps, manteniendo la compatibilidad con el anterior.
- 802.11n (WiFi 4 – 2009): Un hito técnico que introdujo la tecnología MIMO (múltiples antenas) para alcanzar hasta 600 Mbps.
- 802.11ac (WiFi 5 – 2013): Operando exclusivamente en 5 GHz, permitió superar la barrera del Gigabit por segundo gracias a canales más anchos y MU-MIMO (capacidad de hablar con varios dispositivos a la vez).
- 802.11ax (WiFi 6 – 2019): Diseñado para entornos densos. No solo busca velocidad, sino eficiencia mediante el uso de OFDMA, que subdivide los canales para atender a múltiples dispositivos simultáneamente, y Target Wake Time (TWT) para mejorar la batería de los dispositivos IoT.
- 802.11be (WiFi 7 – En desarrollo/2024): Promete velocidades teóricas de más de 40 Gbps y latencias extremadamente bajas.
El hardware de los dispositivos wifi
Una red wifi profesional no se limita solo a un router, coexisten muchos más dispositivos, como veremos ahora.
En la informática de redes, clasificamos los dispositivos en dos grandes grupos y son:
Dispositivos de distribución:
Los dispositivos de distribución de la señal de wifi son:
- Router: El cerebro que interconecta la red local con internet y gestiona el tráfico.
- Puntos de Acceso (AP): Dispositivos dedicados a emitir la señal wifi. En oficinas o casas grandes, se instalan varios en lugares estratégicos para garantizar una cobertura uniforme.
- Repetidores y Amplificadores: Dispositivos que captan una señal débil y la reemiten para extender el alcance.
- PLC (Powerline): Utilizan el cableado eléctrico de la casa para llevar internet de una habitación a otra, evitando que los muros bloqueen la señal, no es muy fiable y requiere que todos los dispositivos conectados a él estén dentro de la misma red de cable eléctrico, se satura fácilmente.
Dispositivos terminales
Cualquier equipo con una tarjeta de red capaz de descifrar la señal, desde portátiles y smartphones hasta televisores inteligentes y consolas se puede consiferar dispositivo terminal de red wifi.
Optimización de la señal
Uno de los problemas más comunes que resolvemos como técnicos son las llamadas zonas oscuras o puntos muertos donde la señal wifi no llega.
La calidad de la conexión se ve afectada por múltiples factores, que son éstos:
- Obstáculos físicos: Los muros gruesos, el metal y especialmente los espejos son enemigos del wifi debido a que reflejan y bloquean las ondas de radio.
- Interferencias: Otros electrodomésticos y redes vecinas que compiten por el mismo canal.
- Ubicación del router: Debe situarse en un lugar elevado, céntrico y alejado de otros aparatos electrónicos.
- Atenuación: A medida que nos alejamos del emisor, la energía de la onda se disipa, reduciendo la velocidad.
Para solucionar esto en entornos profesionales, utilizamos sistemas de WiFi Mesh (red de malla), donde varios nodos trabajan juntos como una única red unificada, permitiendo que el usuario se mueva por todo el espacio sin microcortes ni necesidad de reconectarse manualmente.
así como otros tipos de soluciones como los puntos de red inalámbrica.
Seguridad en redes inalámbricas: WEP, WPA2 y WPA3
Al ser una señal que viaja por el aire, el wifi es intrínsecamente susceptible de ser interceptado.
La seguridad ha evolucionado para proteger nuestra privacidad, aunque pueda ser más hackeable que una red física de cable:
- WEP: El primer protocolo, hoy considerado totalmente inseguro y muy fácil de vulnerar.
- WPA y WPA2: Introdujeron cifrado AES más robusto, siendo WPA2 el estándar más extendido actualmente.
- WPA3: La versión más reciente que soluciona vulnerabilidades de las versiones anteriores, haciendo que las contraseñas sean mucho más difíciles de descifrar mediante ataques de fuerza bruta.
Como expertos, siempre recomendamos cambiar las contraseñas predeterminadas, ocultar el nombre de la red (SSID) si es necesario y utilizar filtrado por dirección MAC para autorizar solo dispositivos conocidos.
Riesgos y consideraciones adicionales
Aunque el wifi ha transformado nuestra forma de vida, no está exento de inconvenientes.
En comparación con una conexión por cable (Ethernet), el wifi ofrece una menor velocidad y una latencia más alta, lo que puede afectar a actividades como el gaming online o el streaming profesional.
Además, el consumo eléctrico de los adaptadores inalámbricos es mayor, lo que impacta en la duración de la batería de los dispositivos móviles.
Desde el punto de vista de la salud, las redes wifi operan bajo normativas estrictas de emisión y se consideran seguras dentro de los límites establecidos, aunque es un tema de constante supervisión regulatoria y no está clara la seguridad.
